Muchos se cuestionan por la fisicidad de la identidad, es decir, por la territorialidad y materialidad de lo que nos rodea. Parece ser que las tecnologías asociadas a la sociedad del conocimiento, Internet entre ellas, son las que plantean la problemática, desplazan el debate hacia el supuesto teórico de la inmaterialidad de las nuevas identidades.
La causa de esta sensación de inmaterialidad depende probablemente de tres elementos: la "desterritorialización" operada por Internet, el que los objetos de Internet no parezcan tener materia, y, finalmente, el hecho que el cuerpo parezca estar completamente excluido del espacio de los nuevos medios. En entonces, es la virtualidad finalmente, lo que le confiere la calidad de inmaterial a Internet.
Y es que la inmaterialidad parece ser algo muy propio de nuestros días: desde el estudio de las estrellas hasta la ciencia de los átomos, todo tiende hacia la ambigüedad: materia oscura, dimensiones invisibles en el espacio, juegos con partículas que no ve la más potente tecnología. Las fronteras de la forma son cada vez más indefinidas.
Internet por su parte, transforma la información, tradicionalmente sujeta a un medio físico, en inmaterial. Los usuarios pueden acceder a información ubicada en dispositivos electrónicos lejanos, que se transmite utilizando las redes de comunicación, de una forma transparente e inmaterial. Esta característica, ha venido a definir lo que se ha denominado como ‘realidad virtual’, aquella que se aleja de la realidad, pero que sin embargo, parece ser la realidad del siglo XXI.
La utilización de las tecnologías basadas en el protocolo Internet (IP) se ha convertido en un elemento estratégico del diseño, realización y utilización de las redes de telecomunicaciones en la actualidad.
Este protocolo IP (Internet protocol), fue ideado por el departamento de defensa de los Estados Unidos en el año 1970. Consiste básicamente en protocolos diseñados en una tecnología inter-red, donde no existen dos direcciones que sean iguales.
Esa dirección, dirección IP, es un número que se asigna automáticamente a su computadora, cuando usted está en el Internet. Los servidores del "Web", y los servidores que manejan páginas de Internet identifican automáticamente su computador por su Dirección de IP. Sin embargo, es la sesión de un usuario la que será registrada, pero el usuario sigue siendo anónimo. La única instancia donde la dirección IP es utilizada para identificar a un usuario es cuando se requiere por motivos de seguridad.
La utilización de las tecnologías basadas en el protocolo Internet (IP) se ha convertido en un elemento estratégico del diseño, realización y utilización de las redes de telecomunicaciones de hoy. Es así como Internet se ha constituido en base a una política de cooperación mutua inter-redes, donde se establece comunicación, cuyo protocolo de transmisión es el ya mencionado TCP/IP.
El fin que mediante esto, persigue Internet, es en términos simples y utópicos, es alcanzar una ‘sociedad perfecta’, y es por esto que muchos intelectuales de hoy, enfatizan que mediante Internet pueden construir un mundo mejor, esto lo fundamentan en algunos aspectos de Internet que se procederé nombrar a continuación.
Primeramente, se menciona a Internet como, una tecnología posibilitadota de la creación colectiva, la cooperación y la ‘construcción de bienes comunes’. Se ve a la tecnología como un elemento capaz de recuperar el espacio público, abriendo la posibilidad de participación de la comunidad, desde espacios muy triviales, hasta inmiscuirse en el área política, incluso internacionalmente.
Es así como se llega a otro de los fines de Internet, asegurar la libre circulación de información, de manera que los ciudadanos puedan estar al tanto de todo lo que ocurre a su alrededor, y así también poder hacer oír su voz, su opinión acerca de lo que acontece.
Entre tantas utopías, resulta imposible no mencionar la búsqueda de ‘inteligencia artificial’ y la creación de humanoides robóticas, cada vez más presente en nuestros días.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, no es difícil comprender que la utopía sigue siendo la misma: conformar una sociedad y cultura mejor. Sin embargo, lo importante es destacar que lo importante acá es el actuar de las personas, y lograr entender que la tecnología es sólo un medio, entre tantos posibles, de manera que no seamos finalmente una humanidad robotizada, donde hayan cada vez más personas… y menos humanos.